Puede parecer contradictorio, pero es muy común: sacas la ropa limpia… y notas que la lavadora no huele bien. Ese olor desagradable no solo es molesto, también puede acabar afectando al olor de la ropa.
La causa no es la ropa, es la propia lavadora.
El problema: suciedad y humedad acumulada
Con el uso, la lavadora acumula:
- Restos de detergente
- Suavizante
- Humedad constante
- Suciedad en la goma y el tambor
Todo esto crea un ambiente donde aparecen malos olores.
Cómo limpiarla correctamente
Para eliminar el problema, hay que limpiar la lavadora desde dentro.
Empieza limpiando la goma de la puerta. Suele acumular suciedad y humedad. Pasa un paño con producto desinfectante o vinagre, insistiendo en los pliegues.
Después, realiza un lavado en vacío con agua caliente. Puedes añadir un producto específico o vinagre para ayudar a eliminar residuos internos.
No olvides el cajetín del detergente. Sácalo y límpialo bajo el grifo, ya que suele acumular restos.
Por último, deja la puerta abierta después de cada lavado para evitar que la humedad se quede dentro.
Qué evitar
- Cerrar la lavadora justo después de usarla
- No limpiar nunca la goma
- Usar demasiado detergente
- Olvidar el mantenimiento periódico
El resultado
Con una limpieza completa, la lavadora elimina los malos olores y vuelve a dejar la ropa realmente fresca.
Conclusión
Si tu lavadora huele mal, no es normal… pero sí tiene solución.
Y si quieres una limpieza más profunda y sin preocuparte por nada, en LIMASUR nos encargamos de dejar tus electrodomésticos y tu hogar en perfectas condiciones.


