Limpias la mesa, queda perfecta unos minutos… y enseguida vuelven las huellas, marcas o ese aspecto apagado que hace que parezca sucia otra vez. Es uno de los problemas más habituales en mesas de cristal, especialmente en salones y comedores.
La mayoría de las veces, el problema no es el cristal, sino cómo se está limpiando.
El problema: exceso de producto y mal secado
Las mesas de cristal suelen quedar con marcas por:
- Usar demasiado limpiacristales
- Limpiar con paños que dejan residuos
- No secar correctamente la superficie
Esto crea una película que hace que las huellas se noten todavía más.
Cómo limpiarla correctamente
Primero, retira el polvo con un paño seco para no arrastrarlo por el cristal.
Después, aplica una pequeña cantidad de limpiacristales sobre una bayeta de microfibra, no directamente sobre la mesa. Así evitarás exceso de producto y marcas.
Limpia haciendo movimientos amplios y uniformes, sin dejar zonas húmedas.
Por último, seca completamente la superficie con otro paño limpio y seco. Este paso es el que realmente ayuda a mantener el brillo y reducir las huellas visibles.
Qué evitar
- Usar mucho producto
- Limpiar con papel que deje restos
- No secar después de limpiar
- Utilizar estropajos o productos abrasivos
El resultado
Con una limpieza correcta, la mesa mantiene mejor el brillo y las huellas tardan mucho más en aparecer.
Conclusión
Si tu mesa de cristal nunca parece limpia del todo, probablemente no necesite más producto, sino una mejor técnica.
Y si quieres mantener tu hogar impecable sin esfuerzo, en LIMASUR realizamos limpiezas en profundidad cuidando cada detalle para que todo luzca perfecto.


