Cocinas con normalidad, pero al poco tiempo notas una capa pegajosa en muebles, azulejos o encimeras. Muchas veces pensamos que es simplemente suciedad del día a día, pero el problema suele venir de la campana extractora.
Cuando no está limpia, deja de absorber correctamente la grasa y esta termina acumulándose por toda la cocina.
El problema: filtros saturados
Los filtros de la campana acumulan grasa constantemente. Con el tiempo:
- El aire circula peor
- La campana pierde potencia
- La grasa se dispersa por la cocina
Por eso aparecen superficies pegajosas aunque limpies con frecuencia.
Cómo solucionarlo correctamente
La clave está en limpiar los filtros regularmente.
Retira los filtros metálicos de la campana. Normalmente salen fácilmente presionando una pestaña.
Ponlos en remojo con agua caliente y un desengrasante durante unos minutos. Esto ayuda a aflojar toda la grasa acumulada.
Después, frota suavemente con un cepillo o esponja hasta eliminar los restos.
Acláralos bien y déjalos secar completamente antes de volver a colocarlos.
Aprovecha también para limpiar la parte exterior de la campana y la zona cercana, donde suele acumularse más grasa.
Qué evitar
- Limpiar solo la parte visible
- Volver a colocar los filtros húmedos
- Esperar demasiado tiempo entre limpiezas
- Usar productos abrasivos que dañen el acabado
El resultado
Cuando los filtros están limpios, la campana vuelve a absorber correctamente y la grasa deja de acumularse en los muebles y superficies.
Conclusión
Si notas que la cocina se ensucia demasiado rápido, puede que el problema no sea la limpieza diaria, sino el estado de la campana extractora.
Y si quieres una limpieza profunda y profesional de cocina, en LIMASUR nos encargamos de eliminar la grasa donde realmente se acumula, dejando cada superficie impecable.


