Para limpiar las lámparas de cristal y dejarlas impecables, sigue estos pasos:
1. Desconectar la electricidad
Antes de empezar, apaga la luz y, si es posible, desconéctala de la corriente para evitar accidentes.
2. Retirar el polvo
Con un plumero de microfibra o un paño seco, elimina el polvo superficial de la lámpara.
3. Preparar una solución limpiadora
Mezcla en un pulverizador agua tibia con unas gotas de vinagre blanco o detergente neutro.
4. Limpiar las piezas de cristal
- Si las piezas de cristal son desmontables, retíralas y sumérgelas en la solución limpiadora. Luego, sécalas con un paño sin pelusa.
- Si no se pueden desmontar, rocía la solución en un paño y limpia cada cristal cuidadosamente.
5. Secar bien
Asegúrate de secar cada pieza con un paño de microfibra para evitar marcas de agua o manchas.
6. Limpiar la estructura metálica
Usa un paño húmedo con agua jabonosa y sécalo de inmediato para evitar corrosión.
7. Volver a montar la lámpara
Una vez que todas las piezas estén completamente secas, vuelve a colocar cada parte en su lugar.
Realizar esta limpieza regularmente evitará la acumulación de polvo y mantendrá el brillo de tu lámpara de cristal.


