El mando de la televisión, del aire acondicionado o del garaje es uno de los objetos que más utilizamos a diario. Sin embargo, rara vez forma parte de la rutina de limpieza del hogar.
El resultado es que acumulan suciedad, grasa y bacterias sin que apenas nos demos cuenta.
El problema: suciedad acumulada entre los botones
Cada vez que utilizamos un mando dejamos restos de:
- Grasa natural de las manos
- Polvo
- Pequeñas partículas de suciedad
Con el tiempo, estos residuos se acumulan alrededor de los botones, haciendo que el mando tenga un aspecto apagado e incluso pegajoso.
Cómo limpiarlo correctamente
Lo primero es retirar las pilas para evitar cualquier problema durante la limpieza.
Después, pasa un paño seco para eliminar el polvo superficial.
Humedece ligeramente una bayeta de microfibra con un producto desinfectante suave o alcohol de limpieza y limpia toda la superficie exterior. Es importante no aplicar líquidos directamente sobre el mando.
Para las zonas entre botones, puedes ayudarte de un bastoncillo o un cepillo suave para retirar la suciedad acumulada.
Una vez limpio, seca bien la superficie antes de volver a colocar las pilas.
Qué evitar
- Pulverizar líquidos directamente sobre el mando
- Utilizar demasiada agua
- Limpiar sin retirar las pilas
- Usar productos abrasivos
El resultado
Además de mejorar la higiene, el mando recupera un aspecto mucho más limpio y agradable al tacto.
Conclusión
A veces, los objetos que más utilizamos son precisamente los que más olvidamos limpiar.
Y si buscas una limpieza realmente completa para tu hogar, en LIMASUR cuidamos cada detalle para que la limpieza no se quede solo en lo que se ve a simple vista.


